Mejor que así sea. La respuesta estaría dada por la condición alineante del trabajo, a la cual el arte se niega en sus corrientes “independientes”. Pero cuando se presenta productiva, la actividad artística explotada, reproduce una plusvalía, lo que muchas veces hace que pierda el sentido . El sentido no esta dado por la acción, sino por la forma de pensar el mundo, de dar a la comprensión y a la acción un sustrato escencialmente humano, y por lo tanto, puramente político 1 . Por ello, en la medida en que de política, hemos trasladado el sentido a “lo social” la divergencia se ha apaciguado, y los efectos del sentido dependen del significado, un aparato de imágenes, mas que del sentido. La necesidad de engendrar sentido por parte de los artistas tiene que partir por ellos, no a través de quien/es le otorguen la posibilidad de cubrir sus necesidades básicas. Así, ante la inevitable venta del sentido, o caemos en la desilusión y alineación en nosotros mismos, ...