¿Cuándo y cómo nos da escalofríos?
Hoy, en tanto experiencia artística, lo que cuenta es el producto, uno que sea potencialmente atractivo, ávido al asombro de un público, un público que de preferencia no tenga idea como se logra lo que está viendo. La primera oportunidad del artista en Chile para vivir es hacer espectáculos sorprendentes, muy baratos y/o carentes de sentido. Que no expongan a la pobre audiencia a pensar, menos a preguntarse por cómo se hacen las cosas en el gobierno, por ejemplo. Por eso es que nuestro arte está menoscabado y con menos ánimo de hacer fuego. Las corrientes artísticas más autenticas, con ideas y ganas de cambiar un poco el horizonte de la industria cultural actual, no quieren ser publicitados ingresando en los medios de masividad, ni jamás quebrantar su contenido a las necesidades de algún emprendimiento netamente capitalista. Por eso se esfuman en galpones lejanos y experiencias encapsuladas. Anoche, en la tercera noche del Festival de Viña del Mar 2011 pasó lo que quisiera destaca...